lunes, 3 de mayo de 2010

"Cuando nada es incontestable, el periodismo mejora"

Esta vez voy a reflexionar acerca del periodismo de la mano de David Simon, periodista que se ha convertido en uno de los productores y guionistas más admirados en Estados Unidos. Su receta: discutir, perseguir la verdad y ser crítico. En la entrevista de El País[1] he podido ver a un hombre con mucho carácter, sin miedo a contar la verdad, aunque sea a través de la mentira (como él dice que hace a través de sus series de ficción, por ejemplo The wire), y que analiza de un modo rápido y simple lo que debería ser el periodismo y lo que podría ser la televisión.

Como cualquier estudiante tengo por delante un futuro lleno de incertidumbre y, al estar estudiando periodismo, no sólo me inquieta qué futuro laboral me espera sino cómo voy a ejercer ese trabajo. Desde el principio, varios profesores nos han comentado que es difícil compaginar los principios morales con nuestra futura profesión y que según dónde trabajemos vamos a contar las cosas de un modo u otro. En la mencionada entrevista, David Simon alude este tema con una rotunda afirmación: “la iglesia de la que me siento un apóstata se ha llenado de usureros y putas”. El periodista habla de cómo el periódico en el que trabajaba se convirtió en lo que todo periodista teme, un espacio sin total libertad de expresión. Lo que repugna a Simon es lo que, en mi opinión, está imperando en muchos periódicos españoles, o eso parece al leer las mismas noticias en distintos medios que, si no fuese por los datos más elementales, apenas las identificaríamos como iguales. Los intereses económicos pervierten la información y más tarde a las personas, que esperan de un periodista clarividencia y distintos puntos de vista de la realidad, que según el entrevistado son parte de la responsabilidad de estos profesionales.

Me gusta que vislumbre un rayo de luz para la televisión de calidad, lejos de la basura rutinaria que inunda nuestros televisores. Como él dice, la televisión es un terreno desperdiciado y, con la cantidad de personas a las que llega, si fuese capaz de ser más exigente y emitir programas constructivos, podría cambiar en mucho la cultura de los espectadores. Respecto a esto último, Simon dice que nunca ha pretendido cambiar nada a través de su trabajo, sin embargo, sinceramente, no creo que sea así porque crear series con altas dosis de crítica no tiene sentido si no quieres que se reflexione y actúe en consecuencia.

Para terminar, me gustaría destacar la cita de su entrevista que he utilizado como título y que debería guiar a todo periodista en su trabajo: “Cuando nada es incontestable, el periodismo mejora”.

[1]http://www.elpais.com/articulo/reportajes/television/acabo/siendo/gran/pipa/crack/elpepugen/20100502elpdmgrep_10/Tes [recuperado el 03/05/2010].

No hay comentarios:

Publicar un comentario